Second Life ¿juego, red social o algo más?
Ya no puedo esperar. Necesito regresar a mi casa para poder entrar a mi cuenta y ver que es lo que ha pasado en las tres horas que no me he conectado. Las calles están terriblemente llenas de gente y sin embargo me siento algo separado de todos ellos. No es así en Second Life.
Al fin llegue a mi casa. No termino de cerrar la puerta cuando el ventilador de mi PC cobra vida indicando que está encendida. El programa se inicia automáticamente cada vez que prendo la computadora, no la uso para nada más.
Al iniciar me doy cuenta que esa ansiedad que sentía disminuye con rapidez. Lo primero que hago al conectarme es checar como va mi negocio de Vacas fosforescentes o como yo las llamo GlowCow. Las vacas tienen una función meramente decorativa, no sirven para nada más, pero últimamente se han estado vendiendo muy bien. Pronto espero llegar a mi primer millón de Linder Dólar, que equivale más o menos a 250,000 dólares reales.
Después de ver que todo este bien con mi creciente negocio me dedico a vagar por todos lados y a ver a quién me encuentro para platicar un rato. Aquí es donde soy libre de verdad, soy tan libre que incluso puedo volar. Jugar es imaginar, poder hacer cosas que no puedes o te atreves a hacer en tu vida diaria. Aquí puedo hacer todo esto y más. De repente…
AngelLOve se acaba de conectar y de pronto regresa la ansiedad, pero es un tipo diferente de ansiedad, es una ansiedad buena, bonita digamos. Ella me ha gustado mucho desde hace un rato, y me gusta su personalidad, no como es ella físicamente. Eso es otra de las tantas cosas por las que Second Life es mejor que el mundo real, First Life digamos, la gente no te juzga por la forma como te ves.
La saludo rápidamente y ella se eleva hasta donde estoy, haciendo justicia a su nombre, como un ángel. Pasamos horas y horas hablando, jugando en las diferentes islas y más que nada volando juntos. Así es como debería ser la vida.
Son más de las 4 de la madrugada, y mi cuerpo no da para más. De mala gana me desconecto y me acuesto sin quitarme la ropa, sin hacer nada de lo que tenía que haber hecho la escuela. En el momento en que mis dedos se separan del teclado siento como la ansiedad mala regresa, pero mi cuerpo no da para más y me quedo dormido. Sueño sobre mi verdadera vida en Second Life.

No hay comentarios:
Publicar un comentario